miércoles, 6 de julio de 2016

Nadie se hace cargo

Todas las partes que deben velar por la seguridad ciudadana están fallando, la policía no está evitando que el delito se cometa al igual que el área municipal que se dedica a colaborar en esa materia, la justicia no está dando respuestas, frente a una sociedad que reacciona desde la locura al no encontrar soluciones por parte del Estado.

La sociedad en su conjunto conoce la situación, entonces el primer paso de cada uno de los actores que deben velar por la seguridad debería ser la autocrítica. Pareciera que nadie tiene responsabilidad sobre lo que acontece en la ciudad al no existir autocritica, sino que hubo ensayos con diferentes argumentos sobre todo por parte de las fiscalías y bastante silencio por parte de la policía, desde el Juzgado aseguraron que cumplen con la ley, el representante del gobierno de Córdoba hablo de la bondades de una ley que entrara en vigencia dentro de un mes y el gobierno municipal recalcó que la seguridad no es responsabilidad del gobierno local. 
Una gran parte de los vecinos que participaron pregonaron cárcel para las pibas y pibes que son víctimas del sistema, mientras que otros ante la falta de respuestas reaccionaron con alto grado de locura y sed de venganza alertando que están armados para hacer justicia por mano propia a los tiros en caso de alguien ingrese a su domicilio. 
En todos los casos, independientemente del segmento social en la que el sistema los ubica, preocupados por el bienestar material y las condiciones que posibiliten una amenaza de perdida, pidieron ajusticiamiento para adolescentes y jóvenes pero nada plantearon sobre la delincuencia de guantes blancos que opera impunemente en la ciudad con conocimiento de las autoridades que encabezaron la reunión.
Nadie se manifestó sobre el alto nivel de impune enriquecimiento de narcos, explotadores, lavadores de dinero, evasores, valijeros entre otros que operan gracias a la red de complicidades, para ser el espejo en el que se reflejan muchos de los pibes y las pibas que terminan naturalizando lo que los adultos muchos de ellos dirigentes y empresarios le muestran.
Además de la reiterada letanía de más policías y más represión para meter en la cárcel a los adolescentes y jóvenes, no hubo una sola propuesta para resolver la grave situación de inseguridad ciudadana, sobre todo la que sufren las pibas y pibes como consecuencia de la acumulación de años sin alternativas frente al alcoholismo, las drogas y la falta de posibilidad laboral en muchos casos esta última suplida por el narcotráfico con un buen pago.
Según se desprende de las acusaciones formuladas durante la reunión los supuestos autores de los hechos contra la propiedad  son adolescentes y jóvenes de entre 14 y 25 años, es decir que nacieron entre los años 1991 y 2002. ¿Qué políticas implementaron los gobiernos radicales y justicialista que gobernaron la ciudad de Morteros desde 1991 hasta la actualidad para que este grupo de pibas y pibes haya encontrado solamente contención en las adicciones y se sustente económicamente desde el robo? ¿Cómo ciudadanos que responsabilidad social asumimos para que esto no ocurra? Es quizás las primeras preguntas que deberíamos hacernos todos para planificar hacia adelante una solución definitiva a la problemática de inseguridad social que en la actualidad padecemos. 
Si los sucesivos gobiernos municipales de la misma manera que lo hace el actual, en lugar de mirar hacia otro lado, expresando que la responsabilidad de la seguridad no es del gobierno municipal, desde 1991 hubiesen aplicado políticas sociales de contención de la niñez, adolescencia y juventud, en lugar de adherir a las políticas neoliberales que desaparecen, desocupan y drogan a los pibes para que no sean ciudadanos criticos y movilizados, hoy seguramente no se tendría la necesidad de pregonar la baja de imputabilidad de la edad de los menores.
Si seguimos concibiendo los hechos como hasta ahora sin tener en cuenta las consecuencias económicas, sociales y psicológicas del sistema consumista y solo aplicamos el dedo acusador para tranquilizar conciencias, se seguirá levantando una cortina de humo para cubrir la fábrica de marginados y marginadas del mercado autorregulado que seguirá expulsando hacia la delincuencia, cada vez, a mas pibas y pibes, que por más que inviertan toneladas de recursos en la represión del delito inevitablemente este se acrecentara y al igual que en otras geografías se lamentaran muertes. Evitarlo es responsabilidad de las políticas municipales.

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